Le ofrecemos una forma de embellecer el aspecto de un espejo forrando con estaño un marco poco atractivo. El resultado alegrará cualquier espacio del hogar.
Antes de comenzar neesita: la medida exacta de estaño del marco del espejo, cola de carpintero, buriles pequeños de 3 tamaños: uno de bola, otro de punta fina, y un raspador, una vela, para utilizar la cera, papel de calco y papel de forro.
El procedimiento es el siguiente:
1. En un papel normal dibujamos unas flores. Pasamos este dibujo, con el papel calco, a la parte del revés del estaño (la que no tiene brillo). Sobre una mesa colocamos una gamuza doblada varias veces y encima ponemos el estaño, con el dibujo ya hecho.
2. Con el buril de bola, muy despacito, se va perfilando la flor. Esta labor debe realizarse de tal manera que por el derecho tenga relieve y por el revés tenga una hendidura (que quede hueco). Se le da la vuelta y se retira la gamuza, ya que para seguir trabajando el estaño es conveniente apoyarse en una superficie dura. A continuación, con el buril de punta se van moldeando la forma de las flores. El estaño, es un material blando que se corta con tijeras o cuchilla y se dobla con las manos fácilmente. Para que las flores que hemos creado con relieve resulten consistentes al tacto basta rellenarlas con cera por la parte del revés. Para ello se derrama cera líquida con una vela encendida en los huecos de las flores. La cera sobrante debe retirarse con una cuchilla antes de que se enfríe. Enseguida se endurecerá. 3. Por último, se pega el estaño al marco del espejo rematando bien las esquinas.
Para finalizar, puedes adornarlo con unas piedras de color, que se colocarán en el centro de cada margarita. Las piedras le darán un aire mucho más alegre.
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