Las alfombras son el vestido de nuestros suelos; por sí mismas son capaces de dar calidez a cualquier ambiente. Realzan y dan categoría a cualquier pavimento. Reciben nuestros pies cansados tras una dura jornada de trabajo y son capaces de determinar o reforzar el estilo de una estancia.
Para determinar cuál es la alfombra más adecuada para colocar en una habitación en concreto, hay que tener en cuenta varios factores:
La actividad que se va desarrollar en esa estancia, es decir, si va a ser muy transitada o no.
La superficie de la habitación, que será la que determine el tamaño de la alfombra que vamos a utilizar.
El estilo del mobiliario y de la decoración en general, es el que marca la pauta en cuanto al tipo de alfombra que debemos escoger. Dependiendo de si es clásico, moderno o rústico podremos tener más claro cual es el tipo de alfombra que estamos buscando.
En cuanto a tonalidades debemos tener en muy en cuenta los colores que predominan en el mobiliario, las tapicerías, las cortinas y en la estancia en general, procurando siempre una sensación de conjunto. Intenta que la alfombra esté realizada en los mismos tonos o en colores que los complementen.
En zonas de mucho tránsito y en habitaciones infantiles no es conveniente utilizar alfombras de pelo largo, ya que se manchan con bastante facilidad y no son demasiado fáciles de limpiar. Si tus hijos tienen algún problema de tipo alérgico, lo mejor es que prescindas directamente de ellas.
Las alfombras se ofrecen en gran diversidad de motivos de colores, medidas y también de materiales: hay alfombras de lana, de seda, acrílicas, de algodón, de fibras naturales etc.
Pero las posibilidades no terminan aquí, en función del número de nudos que tengan, el método utilizado en su confección ( a mano o a máquina), su procedencia, el material utilizado ( sedas, lanas de diferentes animales: ovejas, llamas etc.) y el tinte que empleen para obtener los colores de los distintos dibujos variará su precio
Las de Irán, la antigua Persia, se precian de ser las más deseadas por su terminación de nudos pequeños permiten no absorver la suciedad y, por su riqueza de dibujos y colores. Sus dibujos son geométricos ya que el Corán no permite la representación de figuras humanas, sus precios resultan también alarmantes.
Las de fibras naturales son mucho más asequibles y las hay teñidas en diferentes colores y ribeteadas en un sinfín de posibilidades como la de combinarlas con las tapicerías. Junto a su precio hay que añadir el que pueden ser cortadas a medida lo que encarecerá un poco más el costo de la misma.
Los kilims, sobretodo los turcos, se han ido acercando cada vez más al consumidor y según la parte de dónde procedan variaran sus colores y sus dibujos geométricos que en muchos casos representan el emblema de las familias que los tejen y son un bien muy preciado como parte del ajuar de las jóvenes. Suelen ser de llamativos colores y muy resultonas, sin embargo al pesar muy poco tienden a resbalar e incluso a arrugarse por lo que no resultan las más adecuadas para estas zonas, más bien para lugares donde puedan ser sujetadas
Las chinas realizadas con motivos florales y confeccionadas con hilo de seda resultan muy vistosas pero desgraciadamente también muy caras.
No dejes de invertir en una buena alfombra, además de acogedoras duran muchos años, es más algunas de ellas cuanto más avejentadas más bonitas se vuelven.
Las alfombras orientales sean persas, turcas, o incluso indias nos transportan a lugares lejanos y exóticos. Es admirable la sensibilidad que se aprecia en muchos de sus diseños, algunos de los cuales llegan a adquirir la categoría de auténticas obras de arte. Sus increíbles texturas y sus exquisitas composiciones de color las hacen tan dignas de ser pisadas como de ser expuestas como tapiz en decoraciones de alto nivel.
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