Los marcos de los cuadros
son fuandamentales para la presentación final. Suele ocurrir que tenemos una
imagen pero no logramos encontrar un marco apropiado en su forma o color. La
oferta que existe en el mercado de marcos es muy amplia, sin embargo, no
siempre es fácil encontrar uno que responda a nuestras exigencias. Además,
debemos tener en cuenta que debe armonizar con la decoración de la instancia en
donde lo vamos a ubicar. Por estas razones es útil decorar uno mismo sus
porpios marcos y adaptarlos a nuestras necesidades.
Para construir nuestro
propio marco no necesitamos más que unas tablillas, lija, cola de carpintero,
listones de madera y alambre para poder colgarlo.
Comenzaremos por serrar las
tablillas de madera en las medidas deseadas. Una vez cortados, lijaremos los
listones con un taco de madera envuelto en lija de grano fino. Uniremos las tablillas
para formar el marco aplicando cola de carpintero en los cantos y presionando
para que se adhieran bien. También se pueden grapar las esquinas donde se unen
para conseguir una refuerzo mayor. Las uniones de las esquinas no tienen que
estar necesariamente a inglete, podemos conseguir un bonito efecto acabándolos
en forma recta, o alternando el corte horizontal con el vertical.
Para colocar el cristal y
la lámina del marco es preciso que nos sirvamos de unos listones finos de
madera más cortos que el marco, que clavaremos con el martillo en la parte
posterior. Una vez acabado esto, encajaremos el cristal, la lámina y un trozo
de cartón para proteger la parte posterior del lienzo o fotografía. Para
finalizar, podemos colocar por detrás del marco unas hembrillas cerradas en la
parte superior para poner un alambre del que colgar el cuadro.
La decoración está abierta
a nuestra imaginación, por lo que debemos emplearla para conseguir el efecto
que más nos guste. Si el marco es para un niño podemos decorarlo con los
personajes de sus dibujos animados preferidos, o con papel de regalo, incluso
con motivos geométricos, estrellas, u otras figuras, como sus propias huellas
dactilares impresas sobre su superficie. Podemos optar por otras técnicas más
convencionales para adornarlo, como la pintura, el mosaico o la tela, o por
materiales que pueden darle un efecto más original, como el papel arrugado,
periódico, o papel de aluminio, que llamarán más la atención.
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