La madera es un material
muy noble y aplicable a muchos usos. Muchas personas lo prefieren incluso antes
que otros materiales más duros o sintéticos. El mobiliario de madera es un
clásico en todas las casas del mundo, es común encontrar en diferentes hogares
tanto muebles como pisos y aberturas de
este material, por lo que es importante saber como mantener este material en
buen estado.
En cuanto al mobiliario, cuando
están compuestos de maderas nobles, duras y de tonos oscuros, suelen resecarse.
Basta aplicar aceite siguiendo la dirección de la veta de la madera y realizando
trazos firmes con ayuda de una brocha o un pincel. Se deja actuar durante unas
horas y, pasado este tiempo se elimina el producto sobrante con una bayeta de
lana.
En el caso de la limpieza
de puertas y muebles lacados, sólo necesita frotar con un trapo empapado en una
solución de jabón en escamas diluido en agua; frote, sobre todo, las zonas
expuestas a un mayor roce, como son la parte inferior de las puertas. Luego
séquelas con un paño y aplíqueles una fina capa de cera del mismo color que la puerta.
Déjela secar y repase toda la superficie con un paño de lana o algodón.
Si tiene macetas y jarrones dentro de la casa y los coloca sobre muebles o
pavimentos de madera quedarán cercos de humedad, sobre todo si se trata de
madera encerada. Para eliminar estas manchas, utilice un tapón de corcho untado
en aceite de linaza, frote la zona manchada con el corcho y, luego,
abrillántela con un paño de lana o algodón.
Otra manera de proteger los muebles de madera es no ponerlos bajo la luz solar
directa. A menos que esté buscando esa castigada apariencia de mesita de
pic-nic, cubra los muebles de madera para que el sol no los decolore y reseque.
También puede utilizar un mantel o cubierta de hule para su mesa del comedor
cuando no la use.
Lustrar sus muebles de
madera cada semana le asegurará una buena protección del acabado contra
posibles daños y hará que luzcan como nunca. Tenga cuidado, sin embargo, con
los productos muy baratos o cualquier producto lustrador que contenga silicona
o alcohol. El alcohol puede dañar permanentemente las superficies de madera,
igual que los limpiadores con amoníaco.
En el caso especial de las
ventanas, debemos tener en consideración que éstas requieren un mantenimiento
constante para conseguir que no se deterioren. Es necesario tratar la madera
cada cierto tiempo de todos los elementos que se encuentren a la intemperie,
retirando la pintura que se haya desprendido o resquebrajado por la acción de
los diferentes factores atmosféricos. Lo más recomendable es lijar la madera
para retirar toda la pintura y es conveniente realizar el proceso a mano, con
una lija enroscada en un taco de madera, para conseguir un mejor acabado, sobre
todo en las zonas de reducido tamaño, en las que la lijadora eléctrica no es
tan efectiva. Después ha de aplicársele una capa de tapaporos, para impedir que
la madera chupe toda la pintura, y una de imprimación para que la pintura se
fije mejor.
Ahora ya está preparado
para cuidar de su mobiliario de madera. No se desanime si no logra hacer
desaparecer una muesca o rayón por completo. Los signos de uso pueden añadir
cierto carácter y encanto a una pieza de madera, y normalmente son muy poco
notorios. Cualquier pieza de madera, ya sea un vestidor, una mesita de café,
una biblioteca, un escritorio o la mesa del comedor, son perfectos para
cualquier hogar.
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