Al momento de tomar
avacaciones o hacer un viaje, nos surge la pregunta de qué hacer con nuestras
plantas. Este es un tema un tanto delicado si nos interesa regresar y
encontrarlas tal cual las habíamos dejado. Para aquellos que no tienen quien
pueda cuiadarlas, o simplemente no confián en otros para esta tarea, sugeriremos
algunas técnicas de mantenimiento que son indispensables para mantener la salud
de nuestras plantas.
Para empezar, debemos
guardarlas en un claro en donde no les dé el sol, usando bolsas de plástico y
así fabricar una especie de terrario que conserve la humedad por mucho tiempo.
No se deben mojar las hojas
y no se tiene que saturar de agua. Asegúrese que no quede agua en los platos, ya
que de esta manera se pudrirían las raíces. Agregar tres o mas estacas de bambú
que se venden en ferreterías, alrededor de cada borde de tiesto para que
sostengan la cubierta de polietileno; o bien un par de perchas dobladas para
tiestos chicos, y luego hacer un nudo en el fondo de la bolsa para introducir
la o las plantas.
También se puede tomar una
cartulina de 8 por 3 centímetros, se la dobla a lo largo y se la pega con cinta
adhesiva formando una “T” en lo alto de cada estaca. esto impide que la estaca
perfore el plástico y lo separa de las hojas de la planta. Luego se cierra en
la parte superior y se forma un terrario casero pero efectivo.
En el caso de que la planta
sea de grandes volúmenes, conviene abrir la bolsa convirtiéndolas en laminas
planas y hacer una “tienda de campaña” para la tierra de las macetas: Poner
cinta aisladora en un borde, alrededor de la parte alta del recipiente, regar
la planta normalmente y luego recoger el plástico en la base de los tallos y
pegarlo con cinta adhesiva de manera que la menor cantidad de tierra posible,
entre en contacto con la tierra.
Si el recipiente es
demasiado grande, se debe hacer un habitáculo de estacas y laminas de plástico
delgado, rígido y transparente, para completar una tienda. Todo se puede llegar
a conseguir a precios económicos en ferreterías.
Otra variante es poner las
plantas pequeñas dentro de las piletas de lavar en la cocina (también en bañeras
o duchas) y regarlas. Poner un plástico transparente por encima sellándolo con
cinta en los bordes, luego instalar una lamparita de 150 watts a 45 centímetros
del plástico, y con un encendido automático para que de luz 10 horas diarias.
Al regreso abra las bolsas
pero deje las plantas en el lugar un par de días y riéguelas si es necesario
para que vuelvan a acostumbrarse a un nuevo ambiente.
Revise que no tengan
insectos y vuelva a mimarlas como lo hacía antes, en una nueva etapa, más
estresante para usted pero con la fiel compañía de la planta que sigue a su
lado.
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