Con la llegada de la primavera, generalmente plantamos nuevas especies en nuestros jardines, patio o balcón. Para que las mismas crezcan fuertes y sanas es necesario conocer cual es la mejor manera de cuidarlas; por esta razón a continuación encontrará una serie de secretos que debemos tener en cuenta para lograrlo.
Las condiciones climáticas son esenciales para lograr un buen desarrollo. Por lo tanto debemos cuidar nuestras plantas del sol; lo podemos hacer cubriéndolas con retazos de tela para que no queden directamente expuestas, así como situarlas en aquellos lugares que el sol no llegue con gran intensidad.
En cuanto al riego, lo ideal es utilizar un rociador y aplicarlo en forma de lluvia para no dañarlas.
Otro de los aspectos que debemos tener en cuenta es no descuidarnos de los pájaros, ya que estos pueden comer las semillas; así como de las hormigas que se deleitan con las plantas más jóvenes.
Otra de las plagas que debemos evitar es la brotitis, un hongo que ataca cuando las especies tiene solamente tres hojas. Para prevenirlo, conviene que desinfectemos el suelo con algún producto antihongos.
No debemos olvidar eliminar las malas hierbas, ya que estarán compitiendo por la luz, el agua y el suelo que nuestras plantas necesitan.
Si tenemos pensado hacer nuevas plantas pero aún no hemos sembrado, para cuidar sus semillas para una buena germinación, lo que debemos hacer es: mantenerlas en agua caliente durante 12 a 18 horas antes del cultivo para que permanezcan bien hinchadas. Mientras tanto, debemos ir preparando el suelo bien esponjoso para favorecer una buena oxigenación.
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