Noble, sobrio y cálido como pocos, este material es muy utilizado en la decoración. Y los motivos son muchos porque, entre sus virtudes, la madera combina con diversos materiales (desde el vidrio hasta el metal), se adapta perfectamente a diferentes estilos y es económica (para abaratar costos se puede reemplazar la maciza por enchapados que imitan muy bien a la original), pero fundamentalmente la madera es elegante: basta con unos pocos muebles de este material para darle personalidad a un ambiente y, si éste tiene un piso de madera, mucho mejor.
Decorar con madera es ir a lo seguro; si la combina con colores y texturas naturales obtendrá un resultado fantástico. Antes que nada debe observar el tinte natural que tienen sus muebles; si son de haya o de madera clara, por ejemplo, la mejor manera de resaltarlos es dar toques –en las paredes o en el resto de los elementos que componen la habitación- de colores fríos. Entre los de última moda están el verde menta, el azul lavanda, entre otros.
En cambio, si el tinte de la madera tiende a la gama de los rojizos (como el cerezo, guindo o quebracho), lo mejor es utilizar colores vivaces y cálidos para complementar el resto del ambiente: naranja, amarillo, lacre, bordó e incluso rosa fuerte. Otro detalle a tener en cuenta es la línea o estructura de sus muebles; si son sobrias trate de no colocar objetos muy trabajados para no desequilibrar el conjunto. Aun cuando mezcle diferentes estilos, todos los elementos deberán tener el mismo tipo de líneas. Cuando son simples o rectas lo mejor es combinarlas con los estampados lisos, escoses o rayados.
En cambio, los muebles de madera muy trabajados o lujosos quedan bárbaros con estampados barrocos o liberty. Porque la madera también es una excelente compañera de la suntuosidad: los rasos, terciopelos, panas, broderies y chenille (para la tapicería) y el cristal o el mármol pueden hacerla aún más lujosa.
POR FEVOR QUE LA LETRA SISE VEA
Publicado por: TWEETY | 18/10/09 en 14:26