En muchas ocasiones nos regalan flores o d lo contrario las compramos nosotras mismas, ya que son muy bonitas y alegran el hogar. Pero cuando éstas se seca lo primero que hacemos es tirarlas; sin embargo podemos secarlas y hacer un bellísimo arreglo decorativo para el hogar.
La tarea es muy sencilla y consiste en colgarlas en un sitio donde les dé el sol, ya que sus rayos proporcionan un secado rápido y permite conservar el color natural de la flor. Podemos aplicar esta técnica en la mayoría de las flores, pero entre las variedades óptimas par este tipo de trucos se destacan los girasoles, que también pueden deshidratarse. Lo que debemos hacer es colocarlos de manera horizontal sobre una superficie.
En tanto, si de rosas se trata, hay que seleccionar una de color claro para que al momento de secarla no resulte de un tono demasiado oscuro. Pero, más allá de todo ello, para deshidratar una flor es preciso primero limpiar bien su tallo y quitarle el exceso de agua. Con ello se evita que éste se pudra y pierda su fuerza, ya que si esto pasa no podremos insertarlo en algún arreglo.
Finalmente, en cuanto al secado, también puede utilizarse un spray especial que simplifica y acelera el trabajo. Con esta última técnica, la deshidratación se produce en 15 días y sólo es necesario rociar flores y follaje, y colgarlos de su tallo.
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