Enfermedades de las orquídeas
No son muchas las enfermedades que atacan a las orquídeas, y por lo general se deben a condiciones desfavorables. A veces son causadas por virus, bacterias y hongos, pero las orquídeas son las más susceptibles de contraerlos cuando se han debilitado por un medio poco apropiado.
Algunas enfermedades se caracterizan por manchas, que hacen cambiar de color a los bulbos y las hojas. Casi siempre se deben a temperaturas muy altas, o a demasiada humedad durante los periodos de reposo. También hay manchas que se producen por quemaduras de sol, pero no pueden considerarse como enfermedad. Estas manchas no desaparecen pero tampoco se extienden.
Las plantas a veces se pudren cuando el drenaje alrededor de la base de los bulbos no es adecuado. El área se vuelve semitransparente, luego se va oscureciendo y toma una textura esponjosa. El remedio es cortar la porción enferma, y cubrir con un polvo contra los hongos. Después la planta se cuelga en el aire hasta que se seque.
Ocurre a veces que la planta se pudre, pero en forma distinta a la anterior. La misma área se va secando, y se endurece como si fuera madera. Este enfermedad y la anterior pueden deberse a exceso de humedad y de frío.
Cuando se vean manchas o cualquier otra señal de enfermedad, lo mejor es aislar la planta. Si las manchas no son producto del exceso de sol, debe cortarse el área afectada para que la enfermedad no se extienda, y usar algún producto especial. Si el problema es más serio, lo más recomendable es consultar a un experto antes de que la enfermedad se propague por el resto de la planta.
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