En el
mercado podemos encontrar grifos de todo tipo y formas, pero en definitiva, la
mayoría funcionan de manera similar. En este artículo repasaremos cómo
instalarlos y cómo reparalos cuando éstos gotean o algo funcional mal.
Instalar griferías
Los grifos actuales
vienen con una base que se instala mediante la rosca que incorpora. Instálelo
en el orificio del lavabo o fregadero sujetando esa base con la junta y la
tuerca con la ayuda de una llave inglesa. En el caso de los grifos de pared, éstos
se instalan de distinta forma.
Cuando haya
fijado el grifo, verá que bajan dos tubos de unos 10 mm de diámetro (el que
tiene una marca azul es para el agua fría y el que tiene una marca roja para la
caliente). Son de una material que puede ser flexible o rígido pero se puede
curvar para adaptarlos al espacio disponible. Si fueran demasiado largos puede
cortarlos con un corta tubos para cobre. Estos tubos debe empalmarlos a la
llaves de paso de codo ( lado 3/8") que se encuentran bajo el lavamanos. Le
recomendamos empalmar la tubería del grifo directamente a la llave de paso,
soldándolos o usando racores de presión o flexibles asegurando su hermetismo.
Reparar griferías
Luego de
instalados los grifos, y al tiempo de utilización pueden comenzar a surgir
algunas complicaciones que son necesarias reparar.
El problema
más común es el goteo. El primer paso en todos los casos es cerrar la llave de
paso y a continuación desmontar el grifo estropeado. Las causas más frecuentes
de las fugas son la acumulación de cal o el desgaste de las juntas. El agua que
se escapa por una junta también va acumulando cal.
Si el goteo
es por el tubo de salida, debe, después de cerrar la llave de paso del agua, aflojar
el soporte del eje del grifo y sacar la montura para ubicar la avería. Si la
pérdida de agua se debe a que la goma está rota o deteriorada, basta con que la
cambie y monte de nuevo el grifo.
Si no es posible
que el asiento esté deteriorado, es decir, que tenga fisuras que la goma no
puede tapar y por las cuales se escapa el agua. Esta avería sólo puede
repararse de dos formas: o cambiando la batería, o rectificando el asiento.
Para rectificar el asiento, acople la herramienta a la rosca del alojamiento
del grifo y, al hacerla girar, la fresa colocada en su extremo rectificará la
superficie del asiento. Cuando monte de nuevo el grifo comprueba que todas las
juntas están convenientemente selladas.
En el caso
de que el gotero sea por la rosca, compruebe si la rosca del prensaestopas
tiene algo de margen, para poder apretarla un poco más. Recuerde que debe
ajustarla con suavidad hasta eliminar el goteo. Si no consigue nada, extraiga
la tuerca y cambie la junta o coloque otra estopada (teflón o cáñamo) ya que
probablemente estará deteriorada.
Si gotea
por la unión entre el soporte y el cuerpo, y la pieza no está deteriorada, lo
más probable es que se haya aflojado el soporte. En este caso, basta con que lo
apriete convenientemente.
Por último,
si gotea por la unión con la pared u otro soporte, se trata de una avería en el
lugar de la unión con la tubería empotrada. En este caso conviene desmontar el
grifo y averiguar la causa. Lo más probable es que la junta esté deteriorada
por lo que deberá ser sustituida.
Esperamos
que estos consejos sean de utilidad para las reparaciones de su hogar. En caso
de que no logre reparar o instalar felizmente la grifería, consulte siempre con
un profesional.
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